Manifestaciones en todo el país en contra de la legalización del aborto

Miles de personas marcharon hoy en más de 100 ciudades del país en contra de la ley de despenalización del aborto, que se debate en el Congreso de la Nación, bajo la consigna “Salvamos las dos vidas” y con “Alma”, un bebé en gestación gigante, encabezando la movilización en Capital.

Fuente: lavoz.com.ar

LO MÁS IMPORTANTE
  • Miles de personas participaron de la marcha que se realizó en 200 ciudades del país.
  • Se expresaorn en contra del proyecto de legalización del aborto que se debate en Diputados.

 

Miles de personas marcharon hoy en más de 100 ciudades del país en contra de la ley de despenalización del aborto, que se debate en el Congreso de la Nación, bajo la consigna “Salvamos las dos vidas” y con “Alma”, un bebé en gestación gigante, encabezando la movilización en Capital.

 

El acto principa de la Marcha por la Vida, convocado por organizaciones que se oponen a la interrupción voluntaria del embarazo, se realizó en la ciudad de Buenos Aires, desde Plaza de Mayo hasta el Congreso, donde miles de jóvenes, médicos, docentes y personalidadesafirmaron: “Aquí hay otra Argentina que dice sí a la vida y no al aborto”.

Luego de cantar el himno nacional, la periodista y excandidata a diputada por Santa Fe Amalia Granata leyó un petitorio para exigir la defensa de la vida desde la concepción y pedir la derogación del permiso de aborto en situaciones extremas o excepcionales que rige en nueve provincias: “No discutimos una ideología sino valores humanos”, sostuvo.

“Estamos en contra de la legalización del aborto porque creemos que es la solución fácil, consideramos que no se han tomado la medidas preventivas para no llegar que una mujer muera abortando”, dijo Granata a Télam.

 

La periodista consideró “muy importante que se escuchen las dos campanas, obviamente sin violencia, situación que es difícil porque cuando hay un proyecto de ley por salir y ambas partes se ponen eufóricas por defender su postura. Pero acá estamos reunidos en una marcha pacifica con todos los que pensamos que hay que salvar las dos vidas”, dijo.

 

En el escenario principal sobre la avenida Entre Ríos, frente al Congreso, Granata estuvo rodeada de profesionales de la medicina, docentes, integrantes de credos religiosos y acompañada por la cocinera Maru Botana y los periodistas Gastón Recondo, Rolando Hanglin y Mariano Obarrio, entre otros.

 

Esas mismas personalidades expresaron hace poco su posición en un video para convocar a la movilización y solicitar a los legisladores votar en contra de la despenalización del aborto.

 

Una multitud colmó la Plaza de los Dos Congresos, muchos envueltos en banderas argentinas, otros con pañuelos celestes y varios con carteles de “Yo amo la vida”, “Ningún derecho de la mujer debería avasallar un derecho humano” y el repetido en varias de las pancartas “Queremos la vida de los dos”.

 

“Pedimos que no haya ley, que se saquen los protocolos asesinos del instalados en muchas ciudades y que no se modifiquen los códigos civiles ni penales”, señaló este domingo a Efe el coordinador nacional de la denominada “Marcha por la Vida“, Alejandro Geyer.

A su juicio, “la ciencia ha demostrado hasta cansarse que la vida comienza desde el primer instante de la concepción”, por lo que el derecho a vivir es “el primer derecho de un ser humano”.

“Ya está vivo y no se lo puede tocar, si no habría que restablecer la pena de muerte: es equivalente”, insistió antes de asegurar que “no importa el tiempo, si tiene un mes o 25 años” porque “no se puede matar a las personas”.

 

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito presentó a principios de marzo, por séptima vez, un proyecto de ley con la firma de 71 legisladores de distinto signo político que busca despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo.

Lo hizo después de que el presidente, Mauricio Macri, personalmente contrario al aborto, instase a que se debata en el Congreso.

El Código Penal vigente desde 1921 considera el aborto un delito, aunque contempla que “no es punible” cuando es necesario evitar un peligro para la salud de la mujer o cuando el embarazo es producto de una violación.

La nueva iniciativa establece que toda mujer tiene derecho a interrumpir voluntariamente su embarazo durante las primeras catorce semanas de gestación y, después de ese plazo, en los dos casos permitidos hoy o si existen malformaciones fetales graves.

Los principales argumentos de quienes piden legalizarlo es que, en en el país se practican 500.000 abortos clandestinos al año, es la principal causa de muerte de gestantes en 17 de 24 provincias y, según Unicef, nacen anualmente 3.000 bebés de niñas menores de 14 años.

Para Geyer, la mayor parte de estas cifras son “falsas” porque, según apuntó, en 2016 se produjeron 43 muertes por interrupciones del embarazo, y algunas de ellas fueron “naturales”.

“Los números son totalmente inflados y no corresponden con la realidad. Al problema hay que darle una solución, no otro problema, que mata a un niño y también hace mucho daño a la mujer”, afirmó.

En ese sentido, las asociaciones contrarias a la despenalización piden que el Estado “tome las riendas” y ponga en marcha políticas serias que garanticen una “buena educación” de los jóvenes, de forma que “el sexo no sea un juego y que el aborto no sea un método más anticonceptivo”.

Geyer también insistió en la necesidad de que se implemente una ley de adopción “rápida” y “sin corrupción”, que se ponga en marcha un sistema de asistencia a la “mujer vulnerable” que garantice una ayuda económica “desde el momento del embarazo” y que se impongan “castigos muy severos para los violadores”.

El coordinador nacional de la marcha aseguró que esta es “totalmente ciudadana, civil y laica” y espera que se superen los más de dos millones de asistentes que, dijo, alcanzaron en la anterior convocatoria del 25 de marzo.

Ahora, “la gente se ha estado informando” y se ha sumado a la “defensa absoluta de la vida” porque no acepta un proyecto de ley “a favor de la muerte” que “permite a una niña de 13 años ir a un hospital y, sin decirle nada a los padres, realizarse un aborto y permite que los médicos no puedan hacer objeción de conciencia”, apuntó Geyer.

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