Conocé la tienda de antigüedades de Volkswagen

En un edificio industrial común, a pocas millas de la amplia sede de Volkswagen AG en Wolfsburgo, Alemania, hay un tesoro de automóviles que muy pocas personas conocen. Pero aquellos que lo conocen lo llaman “el depósito”.

Fuente: redacción lavoz.com.ar

Autostadt se inauguró el 1 de junio de 2000 y fue diseñado desde el comienzo como un centro de entrega de autos. El lugar tiene dos torres principales donde se colocan vehículos de varias fábricas de VW de todo el mundo para que los nuevos propietarios los retiren personalmente. Junto a las dos torres, hay pabellones dedicados a las marcas de Volkswagen Group, el museo Zeithaus y un gran salón de exhibición que ofrece pantallas interactivas que muestran cómo se fabrican los autos Volkswagen e información sobre la sostenibilidad. Además, no hay menos de seis restaurantes en Autostadt, ya que cada año llegan aquí más de 2 millones de visitantes y necesitan comer.

Poco después que Autostadt abriera sus puertas, la compañía recibió un presupuesto para comprar autos, generalmente a razón de 10 al año, para agregar a una pequeña colección existente. A medida que crecía la cantidad de autos, también la necesidad de un lugar para guardarlos. De ahí el depósito.

La instalación tiene varias plataformas con elevadores y un pequeño taller para que el personal se asegure de que los vehículos se puedan usar en rallies y otros eventos. Autostadt cree que los autos se deben usar para el propósito para el cual fueron diseñados, lo que les da el doble papel de embajadores de la compañía.

Además, los proyectos de restauración se administran a través de esta instalación. En la sala de prensa se puede encontrar un raro Beetle GSR 1973 (Gelb Schwarz Renner o Yellow and Black Racer) que estaba ensamblado parcialmente, antes de una restauración completa.

Normalmente esta no es la forma en que Autostadt compra autos, dice el técnico Gerald Schroder: “Preferimos comprar autos que estén en el mejor estado posible cuando salgan al mercado”.

Pero si Autostadt no puede conseguir el auto perfecto, restaurará uno de la mejor manera posible. Si bien los técnicos del Autostadt tienen la capacidad de mantener los autos funcionando en el lugar, uno como el Beetle GSR 1973 se enviará a los expertos y el depósito administrará el proceso.

El aspecto más impresionante del depósito no es la cantidad de autos sino la cantidad de marcas que están representadas aquí. Además de los vehículos de Volkswagen Group, entre ellos, Volkswagen, Audi, Skoda, Porsche, Bentley, Bugatti y Lamborghini, hay automóviles de otros fabricantes. Se guardan en el depósito porque son hitos automotrices.

Por ejemplo, el Oldsmobile Toronado 1966 fue el primer auto con tracción delantera y más de 300 caballos de fuerza. Un pequeño Honda S800 fue el primer auto japonés que se importó a Europa. Un sobrio Toyota Corolla de 1960 fue el primer automóvil japonés realmente producido en masa. Al dar un vistazo a los pisos, se ven Mercedes-Benz, BMW, Ford, Renault, Fiat, Lancia y todo tipo de vehículos de la competencia de VW porque uno de los objetivos de Autostadt es contar la historia del automóvil, educar e informar a los visitantes de Zeithaus.

Uno de los aspectos más atractivos del recorrido son las historias detrás de algunos autos. Se puede conocer un Beetle 1967 común blanco con chapas patente británicas que fue comprado porque es uno de los Beetle más famosos del mundo ya que está en el fondo de una foto famosa tomada en Abbey Road, Londres. También hay autos de la cápsula del tiempo: Golf GTI, Golf, Corrado G60, y un Rallye Golf super-raro. El GTI, con 175 kilómetros en el reloj, está tan intacto que cuando se muestra los propietarios lo examinan cuidadosamente porque es la referencia perfecta de sus propios intentos de restauración. Hay otro Golf GTI 1983 en la colección que se encontró en un rincón de la fábrica: sin papeles, 284 km en el odómetro, pero el motor nunca se había encendido. Fue trasladado de un lugar a otro.

¿Hay algún vehículo favorito? Hay demasiados para elegir pero el millonésimo auto de Volkswagen de la posguerra, un Beetle que salió de la línea el 5 de agosto de 1955, es una gema extraña. El auto especial se pintó de dorado y tiene un tapizado particular que parece un sofá de mediados de siglo. Todas las piezas metálicas del exterior, la franja del capó, los parachoques, las carcasas de los faros delanteros, las molduras laterales y los estribos, originalmente tenían diamantes de imitación incrustados, pero con el paso de los años las personas los sacaban y se los llevaban como souvenirs. En consecuencia, el Beetle ahora luce cristales.

El museo Zeithaus es casi único, ya que a diferencia de los otros fabricantes de automóviles, tiene marcas rivales. La exhibición rotativa de alrededor de 100 hitos automovilísticos, independientemente del origen o la reputación del creador, coloca la historia del automóvil en contexto y aclara cronológicamente sus interrelaciones.

Fuente: / newsroom.vw.com /

 

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